16 de julio de 2009

Honduras se hunde


Pasa el tiempo y las nubes en Honduras siguen ocultando el horizonte hacia el que se encamina el país. Tras los encuentros y las declaraciones a favor de la democracia y de apoyo al Presidente legítimo, Manuel Zelaya, con visita incluida a la Secretaría de Estado norteamericana, un panorama de confusión e incertidumbre se cierne sobre el muy pobre país centroamericano. Kapucinski lo ejemplificó como el ejemplo del lugar donde nunca pasa nada, del territorio sumido en la inercia y el silencio, el mismo que se percibe cuando se visitan las ruinas mayas de Copán. Los analistas más críticos han hecho de él la manifestación más clara de lo que es y significa una república bananera, sumisa, dócil, plegada a los intereses de la United Fruits Corp. y bajo la tutela implacable de un Ejército corrupto que tolera la democracia porque ésta jamás pone en peligro sus privilegios, a ultranza defendidos por una clase política civil que nunca había levantado la voz ante el ordeno y mando de los milicos, siempre servil a los intereses de los grandes hacendados, que a comienzos de los ochenta plantearon la posibilidad de convertir a Honduras en Estado Libre Asociado a Estados Unidos.


Zelaya era uno de éstos, hasta que de pronto se dio cuenta de que en Guatemala, el Salvador y Nicaragua, amén de la mayor parte de los países del Cono Sur, soplaban vientos de reforma, tímidos y cautelosos, pero resueltos a cambiar el rumbo de una historia que hasta entonces carecía de interés. En Noviembre de 2008, estando yo en La Antigua, Zelaya hizo unas declaraciones en un periódico de Guatemala que ponían en evidencia su voluntad de sintonizar con principios y líneas de acción sensibles a la realidad de una sociedad marcada por la injusticia y las desigualdades más pavorosas. El periodista le preguntó: “¿no cree usted que con esa orientación puede soliviantar a quienes realmente controlan su país?. La respuesta fue contundente: “confío en mi país y en el nuevo presidente de los Estados Unidos. No quiero hacer una revolución, quiero que Honduras deje de ser el país que ha sido para convertirse en el pais de todos los hondureños”. La victoria de Obama le dio alas para pensar que podía levantar el vuelo, poniendo en marcha una alianza con los países del ALBA, liderados por el singular presidente de la República bolivariana de Venezuela. La dependencia de Honduras respecto a Estados Unidos ha sido tal, que nunca podría haberse replanteado una estrategia sin vislumbrar la reacción del poderoso vecino del Norte.


¿Cometió un error convocando el referéndum no consultivo para la reforma constitucional de cara a prever la posibilidad de un segundo mandato? No. Todos sabían que ese referéndum era testimonial y no podía alterar las reglas del juego salvo que el Parlamento decidiera revisarlas. Ha sido quizá un farol, un intento voluntarista de aproximación al pueblo adormecido, aunque se haya convertido en el pretexto utilizado por los milicos para ponerle de patitas en la calle y dar un golpe de Estado antidemocrático sin paliativos. Han vulnerado la ley y han retomado el viejo estilo de las repúblicas bananeras de toda la vida.


Pasa el tiempo y Zelaya sobrevuela el cielo hondureño o permanece en la antesala de los paises vecinos, a la espera de un regreso que se demora día a día. El que espera, desespera. Todo queda en manos de Oscar Arias, el costarricense sonriente que aplica su poder de arbitraje mediante una actitud de equidistancia hacia Zelaya y los golpistas. Un equilibrio de todo punto inadmisible, pues coloca en posición de igualdad dos hechos que no son comparables. De esa forma, la situación está encallada y se encamina a medida que pasan los días hacia la ratificación del poder golpista en la modesta casa presidencial de Tegucigalpa (en apariencia, la menos presidencial de cuantas puedan verse en nuestro mundo). Sólo una actitud de firmeza frente al golpismo puede resolver ese laberinto. Mientras perviva la tibieza o la predisposición voluntaria hacia una imposible solución conciliatoria, la suerte está echada a favor de Micheletti y sus secuaces.


En la imagen, perspectiva de Tegucigalpa, capital de la República de Honduras

12 de julio de 2009

Obama en Africa: ¿recuperar el espíritu de la independencia?


Hay que reconocer que lo que está diciendo y manifestando Barack Obama no deja de sorprendernos. Seguirle en su periplo por el mundo constituye una experiencia fascinante por lo que tiene de revelación de una imagen y un discurso que jamás habíamos visto y oido en un Presidente de los Estados Unidos. Quien quiera ver en ello un simple cambio de estilo, un simple lavado de cara, posiblemente se equivoque, pues da la impresión de que el actual inquilino de la Casa Blanca pretende sinceramente que su paso por la presidencia norteamericana vaya asociado a conceptos, ideas y estrategias que entienden el mundo desde una perspectiva más libre, más multilateral, más autocrítica y más solidaria. Se ha erigido, quizá sin quererlo expresamente, en el político con mayor credibilidad en el momento actual, por supuesto mucho más reconocido y digno de consideración que sus colegas europeos, que parecen sumidos en la banalidad de la sonrisa, en la inercia y en el disimulo, y, lo que es peor, en la falta de ideas e iniciativas con verdadera consistencia.


Me ha llamado mucho la atención el viaje de Obama a África. Que yo recuerde ningún dirigente occidental ha dicho las cosas que ha lanzado a los cuatro vientos, con la mirada puesta en ese espacio desolado, el hijo del abogado keniata. El apoyo de las sociedades africanas ha sido multitudinario y las declaraciones recogidas en los medios asombran por su admiración. ¿Es el valor de la negritud?, ¿es el orgullo por el hecho de que un negro haya llegado a donde ha llegado?, ¿es la muestra de agradecimiento por una visita que ninguno de sus predecesores ha llevado a cabo y en los términos en que éste lo ha hecho?, ¿es la necesidad de sentirse atendidos por un líder mundial, cuando los otros sólo entienden África como el continente abandonado a su suerte y sometido al expolio sin miramientos?. Puede que sea eso, aunque quizá no lo es todo.


A mi modo de ver, una de las ideas más llamativas ha sido la que le ha llevado a animar al continente africano a recuperar el poder transformador de los movimientos de independencia, de aquella etapa en la que emergieron los grandes dirigentes – Lumumba, Nkrumah, Nyerere, Ben Bella, Machel….- que pusieron a África en el mundo y que, por un momento, llevaron a pensar en un futuro prometedor y de expectativas imprevisibles en su historia. Mas lo cierto es que de una u otra manera todos ellos fueron arrumbados por las antiguas potencias coloniales, jamás dispuestas a aceptar las “veleidades nacionalistas de unos ignorantes”, como los calificó el rey Balduino de Bélgica.


Fue una actitud plenamente compartida y defendida por la CIA y la Casa Blanca hasta el punto de que ninguna opción defensora de aquel “poder transformador” que hoy reivindica Obama llegó a consolidarse. De ahí el extraordinario significado de sus palabras cuando, tras recordar la importancia de su viaje como la expresión de un “retorno simbólico a la tierra africana” de la que procede, destacó que “el siglo XXI no se decidirá por lo que pase en Moscú, Roma o Washington, sino también por lo que pase en Accra”, es decir, en la capital de la antiguia Costa de Oro que fue el primer pais del continente en acceder a la independencia tras la descolonización.

3 de julio de 2009

Barcelona nunca deja indiferente



Nunca pensé que esta semana, transcurrida en Barcelona, me iba a proporcionar experiencias tan intensas como contradictorias. Viajar a Cataluña nunca ha sido para mí un hecho rutinario ni irrelevante. Aunque el motivo del viaje ha tenido que ver con cuestiones de carácter académico y profesional, reconozco que la toma de contacto con la realidad catalana me supone una llamada de atención sobre un sinfín de aspectos, que de una u otra manera acaban dejando huella en el sentimiento y en la memoria.


Gracias a la generosa iniciativa y al encomiable esfuerzo de mi colega de la Universidad de Barcelona, Joan Eugeni Sánchez, he tenido la oportunidad de analizar y ver de cerca los cambios - económicos, sociales y urbanísticos - que están teniendo lugar en esa ciudad y en su impresionante área metropolitana. He visto de cerca el proceso de transformación del Poble Nou, la modernización urbanística de L’Hospitalet, el proyecto de reestructuración del espacio conocido como 22@, las actuaciones llevadas a cabo en la comarca del Vallés, con atención especial a San Cugat, Cerdanyola y Sabadell….. En fin, los encuentros y los debates en torno a las nuevas perspectivas en que se inscribe el futuro de Barcelona y su área de influencia me han permitido ponerme al día, refrescar los análisis, someter a valoración crítica lo que hay que de realidad y lo que, en cambio, permanece sumido en las buenas intenciones.




Y es que Barcelona siempre aporta cosas nuevas, provoca curiosidad e induce a la reflexión. No en vano, sigue siendo esa “ciudad de los prodigios”, que con tanta expresividad describió hace tiempo Eduardo Mendoza en una novela que nadie interesado en la Cataluña y en la España moderna debiera dejar de leer. Me gusta de vez en cuando aproximarme a Barcelona con afán de descubrir cosas nuevas y de hacerlo además con esa mezcla de reconocimiento y espíritu crítico tan necesarios para asumir lo que de positivo tiene esa aglomeración tan activa aunque dejando también claro que, como en todo, siempre hay que retirar el barniz para fijarse con detalle en lo que verdaderamente crea aportaciones que merecen ser tenidas en cuenta.


Estando en Barcelona he asistido, en las conversaciones mantenidas, a la aprobación de la Ley de Educación, que voy a analizar a fondo antes de opinar sobre ella, porque encierra más miga de la que parece, he visitado la magnífica exposición sobre Ildefonso Cerdá, el gran arquitecto del Ensanche, en la Diputación, he visto de cerca los entusiasmos suscitados por el primer concierto de U2, he comentado los éxitos futbolísticos del Barça y la deriva de este deporte en España cuando se inicia la versión corregida y aumentada, de la segunda etapa de Florentino Pérez y su feria de las vanidades, y de pronto me he topado con lo que significa la pérdida cultural a raiz del fallecimiento de Baltasar Porcel, quien, como mi amigo Julio Valdeón, se ha ido para siempre a los 72 años y a las 19,15 de una tarde de comienzos del verano.


Nunca le conocí, pero he de reconocer que dejó huella en mí cuando casualmente encontré su obra sobre “Los chuetas de Mallorca, quince siglos de racismo”, que puso al descubierto la tragedia histórica de los judíos de Baleares. Me gustó mucho también su biografía de Josep Tarradellas, el presidente de la Generalitat que regresó del exilio, y curiosamente no hace mucho llegó a mis manos, como obsequio inmerecido, su última novela, Cada castell i totes les sombres, que esperaba poder leer este verano y que haré sin duda como homenaje y recuerdo a uno de los autores que mejor supo entender, descubrir y proyectar lo que se esconde en el entorno maravilloso del Mediterráneo. Regreso a casa conmocionado por la noticia y con la sensación de que hoy sé mucho más de lo que sabía cuando hace una semana fui a Barcelona con el propósito de conocerla mejor.


Imágenes: ¿Qué mejor resumen del pensamiento y la forma de entender la mentalidad y la actitud ante la vida de la burguesía catalana que este texto destacado en la exposición sobre Ildefonso Cerdá que ha tenido lugar en la Diputación de Barcelona?. Admirador ferviente de su obra, deseo con esta referencia sumarme al reconocimiento de una de las más brillantes personalidades en la nueva concepción del urbanismo en la segunda mitad del siglo XIX.


Perspectiva desde Montjuic



24 de junio de 2009

La pérdida de un gran amigo motiva mi silencio


Regreso a este espacio después de unos días de ausencia en los que el tiempo se me ha ido en un suspiro sin darme cuenta de que pasaban mientras asistía, inerme, al fin de la vida de uno de los amigos más entrañables que he tenido. Es un hombre conocido en España y su firma resuena airosa en el mundo de la cultura, de esa cultura seria y rigurosa que descansa en una sólida formación y que sirve para entender mejor lo que hemos sido y lo que podemos ser. Hizo de una disciplina tradicionalmente poco atractiva una fuente de conocimientos que han ido cobrando importancia en los saberes de una sociedad sorprendentemente cautivada por cuanto sucedió en el Medievo.


Era catedrático de Historia Medieval. Lo fue en la Complutense de Madrid, en Sevilla y finalmente recaló en la de Valladolid, muy cerca de su Olmedo natal, donde había nacido tres días después de la rebelión militar que dio lugar a la terrible guerra civil que destruyó España pronto hará 73 años, los mismos que él estaba a punto de cumplir. Su padre, maestro de escuela en Aranjuez, fue asesinado en Segovia, cuando su hijo sólo contaba con tres meses de edad. Nunca supo donde está enterrado y el único recuerdo que de él conserva es la foto sepia de la boda de sus padres. Le conocí como discípulo y bien pronto como amigo. Uno de los mejores.


He tenido con él una relación estrechísima: en la cultura, en la política, en el mundo editorial, en las gradas del Real Valladolid, en las manifestaciones contra la guerra (de la que procede la imagen que ilustra esta entrada: Julio, el canoso sonriente; yo, el tercero por la izquierda), en las tertulias de los sábados, y domingos, en las escapadas al mar, en las conversaciones miles sobre cosas miles, pues de todo hablé con él. Le acompañé cuando se presentó al Senado como independiente en las listas del Partido Comunista de España en las primeras elecciones democráticas, en las infinitas reuniones mantenidas durante los años de la Junta Democrática, en los esfuerzos por hacer de Castilla y León algo más que una tierra sumida en el pasado, en su toma de posesión como miembro de número de la Real Academia de la Historia, en la complicada y azarosa experiencia de Ambito, en los numerosos actos académicos en los que participamos juntos, en ciclos de conferencias en todo tipo de escenarios, en la vigilancia de lo que nuestros respectivos hijos esperaban de la vida.



Se llamaba Julio Valdeón Baruque. Falleció el domingo 21 de Junio de 2009, cuando el verano entraba por las ventanas. Ocurrió a las 19,15 horas y yo estaba allí. Dos días antes le hice la última visita en su domicilio. Ya no me reconoció. Me puse de inmediato a escribir un recuerdo en el periódico en el que colaboro. No fue una necrológica, sino una evocación de los cimientos sobre los que se construye la amistad a lo largo de la vida. Su despedida en el cementerio municipal de Valladolid no tuvo nada de fúnebre ni de angustiosa. Fue un acto de encuentro de amigos y allegados que nos reunimos para recordar, para rejuvenecer el pensamiento y para homenajear a Julio cuya imagen inundó el ambiente a los sones del "Adiós, muchachos compañeros de la vida", como bien nos recueda el admirable Sánchez Bolín, y que rescatamos ahora en la voz de Carlitos Gardel, que se daba un aire a Julio en su juventud.





17 de junio de 2009

Que nadie olvide su huella ecológica


Tomar conciencia de nuestra huella ecológica no es cuestión baladí. Confortablemente instalados antes nuestros ordenadores, que tanto nos facilitan las cosas y con tanta eficiencia nos aproximan a lo que deseamos en cada momento, corremos el riesgo de perder de vista el hecho de que no estamos solos en esa inmensa red que todo lo cubre sino que formamos parte de ella, la engrosamos, la alimentamos mientras nos reconforta saber que el material que utilizamos cada vez es más potente y más fácilmente sustituible por otro que, sin excesivo costo, nos depara resultados aún más satisfactorios. Daría la impresión de que no hay límite a tan frenética carrera.


Pero que nadie piense que se trata de una tarea ambientalmente neutra. Debemos saber que mil millones de computadoras están en estos momentos en servicio en el mundo, con la posibilidad de que su cifra se duplique en 2015. Cada año se generan en torno a 30 millones de Toneladas de REEE (residuos de equipos eléctricos y electrónicos), formados por elementos (pantallas, CPU, teclados, impresoras, periféricos diversos, etc) que devienen obsoletos o simplemente se desea sustituir por otros.


Las advertencias que se nos hacen tampoco son despreciables. En la Unión Europea 36 Toneladas de mercurio y 16 de cadmio son emitidas cada año al entorno ambiental como consecuencia de la incineración o abandono de este tipo de productos. Aspecto sin duda muy preocupante y que nadie debe ignorar, ya que sólo el 8% de los residuos de este tipo son depositados para labores de reciclaje y tratamiento adecuados. En el mundo esta proporción se reduce al 1,8 %.


¿Y en cuanto al consumo de energía?. Los datos a este respecto no son menos abrumadores. Referido al consumo que estrictamente produce el uso de Internet, la Agencia Internacional de la Energía ha señalado que en nuestros días la infraestructura configurada (servidores) para el funcionamiento de la red de redes presenta una demanda de 123 Terawat/hora ( 1 Terawat = un millón de Megavatios), equivalente a la producción de quince centrales nucleares. Económicamente la factura energética así generada asciende hasta los 5.000 millones de euros anuales, según una investigación realizada por la Stanford University.


Estos son los umbrales de magnitud en los que nos movemos. Que nadie piense que lo que hace no tiene un coste, que hay que asumir y, en la medida de lo posible, minorar. Es el coste ecológico de lo que se ha venido en llamar la nueva economía.

14 de junio de 2009

El riesgo y la arrogancia de pretender ser galácticos en época de crisis


Confieso que me gusta el fútbol y, siempre que puedo, no me pierdo un buen partido, porque en un partido así se disfruta y uno se da cuenta de lo mucho que vale un equipo cuando funciona y se esfuerza. Por eso, sin ser del Barcelona he seguido de cerca sus ultimas gestas, sin otro interés que el de ver a jugadores excelentes, integrados en un grupo muy cohesionado, con un juego de calidad, respetuoso con el adversario y con una táctica increíble. Tras el resultado, ha dejado de interesarme el espectáculo que seguia y a otra cosa, mariposa.


En cualquier caso, el Barcelona ha demostrado este año a dónde se puede llegar en el fútbol - al igual que sucedió con la selección española en la ultima Eurocopa (ánimo en la de Confederaciones, que empieza hoy) - cuando se cumple un requisito esencial: el de disponer de un equipo formado por jugadores de gran calidad, donde ninguno brilla más que otro, donde la motivación, el empeño y el esfuerzo los unen como una piña y donde lo que cuenta es la buena sintonia con el entrenador - ese magnífico Guardiola que tanto nos recuerda a Cruyff - aceptado y reconocido por un equipo donde todos se sientan a gusto. En el Barcelona, la figura del presidente ha quedado difuminada. Se ha mostrado como un hombre discreto, nada bocazas ni presuntuoso. Sus declaraciones, al menos las que he oido, han estado en el terreno de lo que se esperaba de el. Ni menos…. Ni más.


No creo que ese sea el modelo que Florentino Perez vaya a tratar de establecer en el Real Madrid. De nuevo en la Presidencia del club, a la que ha accedido de forma automática al no tener contrincante electoral (¿qué se ha hecho para que no se pusiera a prueba el peso real de Pérez entre los socios?, siempre quedará esa duda), su estrategia es más de lo mismo de lo que hizo en su anterior mandato. Todo se resuelve a golpe de chequera, con fichas y contratos hipermillonarios, sin limite ni rubor alguno, demostrando dónde esta la pasta y, sobre todo, quién la tiene. Los fichajes de Cristiano Ronaldo y de Kaká han deslumbrado a unos e indignados a otros. Desembolsar en estos momentos 94 y 72 millones de euros, respectivamente, por ambas figuras es un insulto y una ofensa al sentido común en estos tiempos de crisis. No hay justificación alguna a tamaño disparate. Lo justifica el flamante presidente, dejando bien clara la pauta a seguir: es una inversión, un gasto del que se espera un retorno de dinero en función del mercado publicitario, que acabaria amortizando la operación. No se habla de fútbol, sino de especulación, de chanchullo, de mercadeo puro y duro. Su mensaje es claro: todo sirve en la medida en que se pueda rentabilizar al margen del uso que del producto se haga para cumplir la finalidad para la que ha sido adquirido. La Ley del Petolazo, para qué nos vamos a engañar.


Hagamos balance. Los tres años finales del mandato anterior de Pérez no proporcionaron al Madrid, con Zidane, Figo, Ronaldo y Beckham (¿se acuerdan Vds. de sus fichas y de lo muchísimo que se pretendia con ellos?), ni un solo titulo. Demostró con los casos de Vicente del Bosque y de Makelele tanta soberbia como incompetencia en materia futbolística, y al final tuvo que marcharse por la puerta de servicio dejando al club en manos del siniestro tipo de Martinsa, al que sucedieron otros personajes de cuyo nombre no me acuerdo. No me gustó nada Cristiano Ronaldo en la final de la Champions, estuvo grosero, violento y arrogante. Allá él.


Nadie sabe qué pasara en la nueva presidencia de Pérez, pero mucho me temo, y lo siento por los madridistas, entre los que se encuentran mis hijos (quien suscribe sólo sufre ante las derrotas del Valladolid, del Burgos y del Numancia. ¿Menudo panorama, eh?), que la historia del Real Madrid no va a mejorar con la estrategia de Pérez, que sabe más de torres y de autopistas que de futbol. Pero el problema es que le da igual, porque de lo que se trata es de hacer negocio con los futbolistas, afectando a la cohesión interna del equipo, y el que venga atrás que arree. Veremos lo que el entrenador Pellegrini va a aguantar en ese casino donde todo vale en que Florentino va a convertir de nuevo al club de Di Stéfano. Ya sabemos por dónde va a ir la Liga la próxima temporada: la cosa va a estar entre el Barça, el Atlético de Madrid y el Pucela..... y, si no, al tiempo.

12 de junio de 2009

Los alicientes de un mundo por conocer



Tras unos días de reflexiones demasiado serias quizá, motivadas por el momento que estamos viviendo, me limitaré simplemente a destacar hoy el placer de abrirnos a otras perspectivas, a otros paisajes, a otros escenarios, a otras voces para comprender que ni estamos solos ni lo que nos ofrece el mundo debe ser menospreciado. Decía ayer Guy Laforest, ex presidente del partido nacionalista Acción Democrática de Quebec, que "la regla de oro de un intelectual es antes de nada criticar el nacionalismo propio".

De ahí el interés, la necesidad, el deseo de...



Ver otro cielo, otro monte,
otra playa, otro horizonte,
otro mar

Otros mundos, otras gentes
de maneras diferentes
de pensar

¿No les parece que así viviríamos mejor, que ello nos permitiría evitar los riesgos del ensimismamiento y del menosprecio a lo diferente?


Imagen: Ciudad de Copacabana, punto de partida de las expediciones al Lago Titicaca en su sector boliviano.

11 de junio de 2009

Viñetas que invitan a pensar: nunca se fíen de los que miran así


Sabemos quién es y ya no nos sorprende nada. Hastiados estamos de imágenes como esa que provocan desazón y fuerzan a virar la mirada en otras direcciones. Provoca desagrado. Vemos que el tiempo ha hecho mella en su rostro hasta convertirlo en una máscara que nos recuerda más los museos de cera, o los garitos donde nadie observa de frente y todo es esquivo, que las caras a las que estamos habituados y que nos complace ver porque, humanas como son, transmiten humanidad. Un aspecto momificado y patéticamente detenido en el tiempo marca el estilo de la figura que asoma, sigilosa y torva, por la puerta entreabierta. Nada en él parece auténtico, pues la impronta del retoque simulador ha hecho mella hasta desfigurar el más mínimo atisbo de naturalidad. Diriase que se trata de un autómata, que deliberadamente ha asumido el papel del villano y del macarra, para erigirse en portavoz de lo más lamentable que encontrarse pueda en el mundo, preparado para todo, del comportamiento individual, de las relaciones humanas y del respeto a la decencia. Pretendiendo hacer mercadotecnia con su figura la ha acabado convirtiendo en la manifestación del artificio cutre que induce al menosprecio cuando no a la repugnancia.


José Saramago lo definió hace unos días como “la cosa”, en un escrito realmente demoledor. Estoy de acuerdo en su reflexión pero no en el concepto que utiliza. No es una cosa ni lo parece. Da la casualidad de que manda, y manda mucho. Vive en la patria de Giusseppe Verdi y de Norberto Bobbio, de Miguel Angel Buonarroti, de Leonardo, de Rita Levi y de Luchino Visconti, de Ana Magnani, de Sandro Pertini y de Enrico Berlinguer, entre tanta gente maravillosa e inolvidable; en el pais que tanto nos fascina cuando lo visitamos. Tenemos que acordarnos de ellos para no olvidar lo mucho y bueno que Italia ha dado al mundo. Es la forma de evitar la asociación entre su imagen y la sociedad y la cultura que admiramos.


Sin embargo, son muchos los ciudadanos que lo apoyan, que rien sus muecas, que se deleitan ante sus ademanes de galán en decadencia. Y ahí está. Y ahí sigue como momia viviente. Domina los medios de comunicación y esos medios dominan a la gente. Y es más que seguro que ninguno habrá insertado en primera esa viñeta, que reproduce la imagen de un sujeto que se acerca a la urna pensando con sospecha, con desprecio y receloso, que quizá sería mejor que no existiera.


La fotografia, publicada en la prensa española, es obra de la Agencia Reuters.

9 de junio de 2009

En Zamora ha comenzado a actuar la justicia contra el olvido

La justicia tiene que ser sensible con el débil, con el que sufre, con el que se siente desamparado. Hay mucha gente en España que busca y anhela una justa reparación. No hay voluntad de revancha en su ánimo, ni la mueve el afán de revisar la historia porque la historia fue como fue y los hechos y las hemerotecas están para demostrarlo. En todos los países que en el tiempo han sufrido dictaduras criminales la sociedad ha entendido que el encuentro entre los ciudadanos, ya instalados en estable democracia, sólo podía alcanzarse restituyendo el honor perdido y ofreciendo a cada cual la posibilidad de resarcir su tragedia a través de una demostración explícita y sincera de generosidad con los que sufrieron y que durante años se han visto forzados a ocultar con enorme dolor, sin que apenas nadie les escuchara.


Ayer la justicia ha dado un paso importante en España en ese sentido. Ha sido en Zamora, en un pequeño pueblo – Santa Marta de Tera – allí donde el rio epónimo construye un magnífico paisaje de ribera y frescor que conduce placenteramente a las impresionantes bellezas de Sanabria. Ya no es la España profunda, de cerrado, sacristía y luces mortecinas, pero lo fue. Y lo fue en una región que sufrió lo indecible con los amaneceres sangrientos que sonaban a rebato en infinidad de lugares para abrirse a episodios de muerte y venganza, que sólo a media voz fueron transmitidos durante el régimen franquista porque el miedo en el cuerpo no les dejaba rebasar el murmullo apagado de los comentarios al oido.


Es curioso. Ha sido en este lugar remoto del Oeste español donde, al fin, ha cobrado cuerpo el caso judicial contra los crímenes del franquismo abierto en octubre de 2008 por Don Baltasar Garzón Real, el juez de la Audiencia Nacional denostado por sus colegas y corifeos adversarios sin piedad. Hasta de “demente y desequilibrado” le calificó hace unos días el jurista Manuel Jiménez de Parga, de quien presumíamos más categoría humana, en un programa vomitivo de Telemadrid sonriendo al sujeto del sindicato fascista Manos Limpias que obscenamente se relamía a su lado mientras ponía como "chupa de dómine" al juez que se ha atrevido a colocar a muchos sinvergüenzas de toda laya en su sitio.


Ocurrió ayer, 8 de Junio de 2009, en Zamora. Y ha sido una mujer, la juez de Benavente, Tania María Chico, la que ha ordenado abrir las fosas que en Santa Marta de Tera acumulaban desde el 22 de Agosto de 1936 los restos de ocho albañiles y labradores, cuatro de Destriana (León) y otros cuatro de la comarca benaventina, partidarios de la República, miserablemente asesinados por feroces falangistas que arrasaban sin piedad con todo lo que se les ponía por delante. Setenta y tres años han pasado ya.


Una parte importante de mi vida personal proviene de Zamora. Brindo por la provincia donde aún se entona el bellísimo bolero de Algodre, donde la gente se toma las cosas con calma porque el tiempo es tranquilo, y donde mirar hacia la raya de Portugal se ha convertido en un fecundo homenaje al encuentro de pueblos que siempre se han ignorado.

7 de junio de 2009

Elecciones al Parlamento Europeo: cinco conclusiones o advertencias y varios interrogantes


Hace unos días me limité a apuntar los argumentos (cinco) que, a mi juicio, justificaban ir a votar en las elecciones al Parlamento Europeo (PE) que consideraba decisivas. Lo he hecho, por supuesto, y a lo largo de la tarde y parte de la noche del día electoral he seguido con mucha atención el desarrollo del proceso, la realización del escrutinio, los resultados en España, las declaraciones de los candidatos electos, lo sucedido en el resto de la Unión, los comentarios de los periodistas, las valoraciones provisionales de los principales diarios, las discrepancias domésticas y con los amigos.... qué sé yo.

A estas horas, casi la medianoche del 7-J, ya parece que todo el pescado está vendido y un cierto cansancio hace mella en mí. La cera arderá hasta que se apague, pues es la que hay. Antes de que el día cambie trataré de exponer las consideraciones que, a mi modo de ver, definen en qué situación se encuentra y hacia dónde se encamina la experiencia comunitaria europea en la que, querámoslo o no, estamos implicados hasta el fondo, pues dependemos de ella hasta unos extremos que no convendría ignorar.

Sugiero cinco conclusiones, que a la par son cinco advertencias, llenas de incógnitas pendientes de resolver:

Una abstención preocupante, que sorprende tanto en los antiguos paises miembros como, sobre todo, en los de reciente incorporación. En 1979, cuando se celebraron por vez primera las elecciones al PE la participación fue del 63 %. Desde entonces el desinterés o el rechazo han ido in crescendo hasta situarse en 2009 en el 43,55 %. Pero lo que más llama la atención es el desistimiento observado en los paises recientemente incorporados, donde la indiferencia es asombrosa: 28 en Polonia, 25 en la República checa, 20, 5 en Lituania, 19,6 en Eslovaquia... Si tanto era el interés que mostraron en entrar en el club de la Europa rica, que les iba a ayudar a salir del pozo en el que estaban sumidos, ¿a qué se debe esta actitud?. Y, en el conjunto de la Unión, ¿esta participación media tan baja hasta qué punto revela una postura desencantada, en parte debida a que la realidad europea se considera como algo lejano, cuya complejidad y funcionamiento los propios partidos nacionales se encargan de ocultar?.

Decantación clara del electorado hacia la derecha, que asume la dirección de las estrategias de salida a la crisis, mientras la izquierda convencional, muy afectada por la abstención, debilita sensiblemente sus posiciones, demostrando una pérdida de confianza alarmante por parte de la ciudadanía. Con 267 escaños (36% de la Eurocámara), el Partido Popular Europeo se erige con una victoria incuestionable, que se reforzará con el apoyo de la Alianza de Liberales y Demócratas (81), de los de Union de Europa de las Naciones (54) y del Grupo Independencia y Democracia (18). En total, el sector conservador, y aunque las alianzas en el PE son muy versátiles y dependen con frecuencia de la perspectiva e intereses de cada Estado, aglutina al 61 % del Parlamento. La izquierda, en cambio, se coloca en una posición ostensiblemente secundaria y con una capacidad de maniobra muy limitada para avanzar hacia la Europa social que reclama. No cabe duda de que una crisis muy seria afecta a la socialdemocracia y de forma clamorosa a las opciones que se situan a su izquierda, ya desaparecidas o cercanas a la marginalidad . ¿Qué está pasando en la sociedad europea?. ¿De qué manera este frágil equilibrio puede incidir en la Unión Europea solidaria e integradora que muchos deseamos?

Las pruebas de corrupción no merecen castigo alguno desde el punto de vista electoral, e incluso provocan la movilización de sectores que apoyan al corrupto como muestra de desagravio, aportándole una sensación de impunidad que le lleva a crecerse como si las irregularidades y los escándalos no fueran con él. Limitándonos al caso Berlusconi, y aunque sus huestes hayan ganado por los pelos, la tolerancia hacia la corrupción aparece más clara que el agua. ¿Dónde están entonces los códigos éticos de las sociedades modernas?, ¿qué juicio merece la posición a favor del corrupto que se siente legitimado por el voto popular antes de que hable la justicia?.

Progresivo despertar de la conciencia ecologista, manifiesta en paises donde los "verdes" tienden a liderar opciones con peso creciente en los sectores más sensibles de la sociedad. Con 35 escaños, el Grupo de los Verdes-Alianza Libre Europea logra un respaldo insólito. Y lo ha conseguido sobre todo en los Estados que lideran la Unión: Francia, Alemania, Bélgica, Paises Bajos y Dinamarca. ¿Qué consistencia les caracteriza?, ¿estamos ante un síntoma o ante una realidad?.

Irrupción con cierta fuerza de partidos y grupos de connotación xenófoba y, en cualquier caso, defensores de posturas euroescépticas bastante pronunciadas. Está aún por ver su dimensión real y su articulación, mediante alianzas, entre los grupos del Parlamento, pero no cabe duda que los resultados obtenidos en los Paises Bajos y en algunos Estados de la Europa del Este invita a la reflexión y a la preocupación ¿Cuáles son los riesgos que entrañan estas opciones de rechazo a la diferencia?, ¿de qué modo su discurso puede calar en la sociedad europea en tiempos de crisis?.


Toda una serie de ideas e interrogantes afloran a la vista de los resultados electorales. El debate está servido, mientras nos entretenemos observando los datos españoles, que también inducen, naturalmente, a tomárselos en serio.


Papeletas por un tubo


Por cierto, ¿saben cuántas papeletas fueron impresas por el Ministerio del Interior español para que cada ciudadano dispusiera de la opción desada?. La escalofriante cifra de 1.225 millones de papeletas. Ni que decir tiene el coste que desde la perspectiva sostenible supone ese inmenso aluvión de papel. No olvidemos que España ha sido, con un total de 35, el Estado de la UE en el que mayor número de candidaturas se han presentado. Sin duda ha habido para todos los gustos y tendencias. Un pais "sobrao", que diría el castizo.

6 de junio de 2009

Viñetas que invitan a pensar: La politica no puede sernos indiferente, mal que nos pese


La política se degrada mientras afloran actitudes de indiferencia o resignación. Poco o nada se puede hacer, dicen algunos, mientras alejan sus miradas de ese espacio incómodo y falto de interés en que se ha convertido cuanto tiene que ver con ella. Y, sin embargo, lo cierto es que la democracia se apoya en un sistema de partidos, de debates y de encuentros electorales de los que no podemos ni debemos evadirnos. ¿Cómo resolver la contradicción surgida entre el desengaño hacia quienes deterioran el discurso, y la forma de hacer política, y la necesidad de contar con ellos pues son los que nos representan, para que nuestros problemas sean entendidos como merecen y resueltos como es debido?. Sin duda alguna, votando y exigiendo. No podemos mirar para otro lado ni abandonarnos a la desesperanza o el rechazo, movidos por el prurito de no vernos contaminados. Pues es entonces cuando la democracia se deteriora, las instituciones se corrompen y los mangantes y oportunistas de turno y toda laya emponzoñan la vida pública hasta hacerla irrespirable.


Sigo confiando en la política y en muchos de quienes la ejercen. Porque si, desencantados por los comportamientos de individuos que abusan indecentemente de ella y desilusionados ante discursos de una aplastante mediocridad, nos alejamos de la política.... ¿dónde recalaremos cuando de defender nuestros derechos se trata?, ¿a quien recurriremos para que se nos oiga y nuestras voces sean algo más que un mero reclamo testimonial?, ¿qué nos queda si nos refugiamos en la desesperanza y el individualismo?. Conozco a políticos honestos, que se empeñan en mejorar la vida de los ciudadanos y que dan lo mejor de sí mismos a favor de causas nobles. Gentes calladas, honestas, sinceras y generosas, que las hay, y todos seguramente guardamos de ellas nombres en la memoria. ¿A que sí?. Me quedo con ellos a la espera de que su ejemplo cunda. Es un asidero frente a la mar gruesa en la que estamos sumidos.


Pero tampoco me hago demasiadas ilusiones. Bien sea porque la dinámica de los partidos propende a ello, bien porque las personas que mejor pudieran hacerlo abominan de las pautas de comportamiento dominantes para acabar eludiendo cualquier tipo de compromiso, bien porque el sistema sobreprima la lealtad y la sumisión a la capacidad y a la inteligencia, bien porque, consecuencia de ello, entre Leire Pajin y Cristina Narbona - ejemplo patente de esa antinomia que percibo entre la ganga y la mena - el sesgo del poder apunta a aquélla y relega a ésta, lo cierto es que el panorama no invita al optimismo.


Peor aún, se emborrona cuando en el horizonte vemos al tiempo defender la impunidad, pese a estar imputados por cohecho, de sujetos como Camps y Costa, asistimos a la singladura arrogante y despectiva hacia la justicia de Fabra y Aguirre, entre tantos otros, o afloran, con insultante petulancia, miserables de la chequera que todo lo puede y del machismo repugnante como ese tal Berlusconi en una Italia abandonada a su suerte, y, a la postre, convertida, povera Italia, en el paradigma de la política en su nivel más ostensible de degradación y ultraje a la dignidad democrática.


5 de junio de 2009

Cinco razones para votar en las elecciones al Parlamento Europeo


No hay en el mundo, ni la habrá, estructura política o sistema de gestión de la “res pública“ que satisfaga plenamente los deseos de transparencia, democracia, honestidad, eficacia y solidaridad con que se concibe el modelo político ideal. Ni de lejos los cumple, como sería de desear, la Unión Europea, a la que se pueden hacer todas las críticas que se quieran y posiblemente todas ellas con fundamento.


Sin embargo, como ciudadano de Castilla y León, de nacionalidad española y miembro de un Estado que desde 1986 pertenece a la Unión como miembro de pleno derecho, VOTARÉ en las elecciones al Parlamento Europeo, convocadas para el dia 7 de Junio de 2009. Y lo haré, convencido, por cinco razones fundamentales.


La Unión Europea es la única estructura de carácter supratestatal plenamente integrada existente en el mundo contemporáneo. Concebida inicialmente como un mercado común y para lograr la paz en un continente conmocionado por la guerra, de ella forman parte 27 Estados, que componen una realidad pluriestatal y plurinacional basada en los principios inherentes al reconocimiento de los derechos humanos en un contexto de democracia y participación.


Desde 1992 la Unión Europa defiende los objetivos de la Cohesión Económica y Social, como garantía de un sistema de derechos y libertades aplicados a todos sus ciudadanos al tiempo que desarrolla instrumentos únicos en el mundo a favor de la solidaridad entre sus regiones, con el fin de avanzar en la convergencia de sus respectivos desarrollos económicos, sociales y culturales.


Entre 1986 y 2006 España ha recibido de la Unión Europea cerca de 200.000 millones de euros, que han permitido la modernización del país, la mejora de sus infraestructuras y la corrección de desequilibrios crónicos entre unos territorios y otros. De ella han emanado también disposiciones encaminadas a corregir las malas prácticas en la gestión pública de los Estados miembros.


De la competencia del Parlamento Europeo dependen la mayor parte de las medidas legislativas que inciden sobre los Estados, lo que justifica su necesaria consideración como un órgano fundamental en aspectos esenciales de la convivencia comunitaria. De simple Asamblea consultiva ha pasado a ser una instancia relevante que negocia el contenido de las directivas y reglamentos con el Consejo, es decir, con los Estados miembros, pudiendo modificar el contenido o rechazarlo (codecisión), al tiempo que vota el presupuesto europeo y aprueba el nombre del Presidente de la Comisión así como la composición de ésta. Por otro lado, a él se deben también actuaciones de gran relevancia, entre las que cabría destacar, la denuncia de los vuelos ilegales de la CIA, el rechazo a la jornada laboral de 65 horas semanales, las advertencias sobre el urbanismo salvaje en España o la aplicación de "cláusulas sobre derechos humanos" en los convenios con terceros países, la creación de un fundamento jurídico para las acciones de la UE en materia de derechos humanos y para que la promoción de éstos y de la democracia se convirtiera en parte integrante de su política exterior.


Una baja participación electoral, y teniendo en cuenta el grado de movilización presumible en el siniestro mundo que transige con la violencia y la extorsion, beneficiaria sin duda a la candidatura públicamente respaldada por quienes nunca han condenado los crímenes de ETA. Evitar que personajes a los que jamás se les ha oido critica alguna contra el terrorismo etarra estén presentes en el Parlamento europeo constituye una responsabilidad de todos, que no puede ser eludida. Eso sólo se consigue minorando, mediante la participación, el peso relativo de esa opción que va a utilizar estas elecciones como plataforma de lanzamiento que contrarreste la marginalidad en que se encuentra en la política vasca.


Muchísimos defectos aquejan todavian a esa realidad que no ha mucho cumplió medio siglo de existencia. Carencias notorias en materia de profundización en los derechos humanos, en perfeccionamiento democrático o en política exterior común. Mas, ¿cómo hacerlos frente desde la indiferencia cuando inevitablemente inciden sobre nuestra vida y la de quienes la comparten con nosotros?


Imagen: Plaza Mayor de Ostende (Bélgica)


3 de junio de 2009

Viviendas a cien dólares o el impacto de la crisis en el mundo del desarrollo



No hay en el mundo desarrollado una imagen que evidencie con tanta expresividad la magnitud y las dimensiones de la crisis. No ha de encontrarse en Europa o en Japón, sino en Estados Unidos, el símbolo del progreso, la quintaesencia de la innovación tecnológica, la manifestación del capitalismo más avanzado y en toda su plenitud. Me viene de pronto a la memoria aquel poema tremendo de Blas de Otero, que dice:


Me llamarán, nos llamarán a todos.

Tú, y tú, y yo, nos turnaremos,

en tornos de cristal, ante la muerte.

Y te expondrán, nos expondremos todos

a ser trizados ¡zas! por una bala.

Bien lo sabéis. Vendrán

por ti, por ti, por mí, por todos

Y también

por ti.

(Aquí

no se salva ni dios. Lo asesinaron.)


Si Estados Unidos no se salva, ¿qué seguridad nos queda a los demás?. Un pais afectado con dureza aunque, dentro de él, es concretamente en Detroit donde la realidad ofrece en nuestros días su cara más dramática e incluso estremecedora. Es algo que sucede y que no se puede ignorar. Y precisamente en una de las ciudades más representativas en la historia de la industrialización contemporánea. La ciudad que ejemplifica, como ninguna otra, la trayectoria de ese producto emblemático de la capacidad tecnológica y del desarrollo en el siglo XX como es el automóvil.


En ella se diseñó el primer prototipo, de la mano de la casa Ford, en ella se implantó el sistema de trabajo en cadena, que Chaplin describió tan descarnadamente en Tiempos Modernos, y en ella, en fin, nacieron y se consolidaron las grandes firmas de la automoción, capaces de dar trabajo a millares de personas, cuyo poder adquisitivo causaba envidia en el resto de los sectores, formando una especie de categoría social que bien pronto se singularizaría por su espíritu corporativo y su orgullo profesional, indisolublemente asociado al prestigio y al renombre de la empresa. Era la ciudad donde confluían las tres grandes (como las Big Three se las ha conocido siempre) de la fabricación automovilística mundial: General Motors, Chrysler y Ford. En los años setenta del siglo pasado daban empleo, directa e indirectamente, a casi 200.000 personas y de ellas salían cada año un millón de vehículos. Una escala espectacular, una potencia industrial que parecía imbatible.


Hoy todo eso se ha venido abajo o, cuando menos, se tambalea en medio de una zozobra alarmante, que altera por completo la estructura que tan sólida parecía, derivando en una crisis económica y social de envergadura desconocida. La sensación de crisis se extiende imparable, la producción desciende a niveles insostenibles, los despidos se cuentan por decenas de millares, los beneficios decaen hasta lo insospechado, obligando a intervenciones masivas de capital público, que contravienen los principios del liberalismo hasta ahora incontrovertido. Entre tanto, la sociedad se desestabiliza y acusa los peores efectos de la insolidaridad y el sálvese quien pueda. Rodada en Detroit, la película Gran Torino, dirigida por Clint Eastwood, siempre de bueno entre los más buenos, representa una aproximación matizada a la tragedia que se respira y agobia en la histórica metrópoli industrial del Estado de Michigan.


Son muchos los aspectos que reflejan la crisis traumática de un modelo de crecimiento, que, si no ha tocado a su fin, sí se halla expuesto a una profunda revisión. Entre ellos, el más llamativo es la desvalorización de los bienes inmobiliarios. La ruina ha llegado a un sector asociado a los momentos más expansivos de una demanda floreciente, que ha dejado de existir. En su edición de 7 de Marzo de 2009, el New York Times, poco sospechoso de sensacionalismo, aludía al descenso vertiginoso del valor de la vivienda, pues no era infrecuente encontrar, “en sectores correctos”, como decía el periódico, viviendas que no superaban los 100 dólares (72 euros) en el mercado. Precios que tampoco son infrecuentes en Cleveland o Baltimore, víctimas de una situación similar. Todo ello se inscribe, en fin, en un contexto de decadencia ostensible, que hace mella atroz sobre un riquísimo patrimonio arquitectónico, que, abandonado a su suerte, testimonia con tintes dramáticos, y con imágenes que sobrecogen, el fin de una etapa que nadie sabe si volverá de nuev0.




Imágenes: Arriba: Logotipo de General Motors en la sede central en Detroit; Abajo: Situación en que se encuentra el impresionante Spanish Gothic Theater, construido en 1928, en plena prosperidad, y actualmente abandonado.

1 de junio de 2009

¿Por qué no se habla de Europa cuando se trata de Europa?



He decidido pasar totalmente de esta campaña preparatoria de las elecciones al Parlamento Europeo. Sin duda en los últimos años hemos asistido a campañas broncas, crispadas, llenas de recriminaciones y denuestos hacia al adversario, que más bien parece un enemigo, pero en el caso que nos ocupa el grado de menosprecio hacia el ciudadano supera lo admisible. Ninguna propuesta sobre el tema en cuestión, ninguna idea en positivo sobre lo que haya de ser la Unión Europea, ausencia por completo de aportaciones constructivas en torno a un proyecto supraestatal del que cada vez dependemos más.


Si se tiene en cuenta que cerca del 70% de las disposiciones normativas que nos afectan provienen del ámbito comunitario europeo, ¿porqué no atenderlo como merece?, ¿porqué no informar y formar a los ciudadanos sobre lo que cada opción propone a fin de que una experiencia de tanta envergadura, que a tantas personas afecta, y por lo demás irreversible, sea capaz de afrontar los numerosos retos que tiene ante sí y pueda convertirse en ese espacio de encuentro, de comunicación, de integración y de solidaridad por encima de los nacionalismos históricamente confrontados, tal y como lo concibieron Robert Schuman y Jean Monnet, entre otros?.


Por lo que observo se trata de una actitud evasiva generalizada en la mayor parte de los países, aunque en España alcanza cotas de auténtica desvergüenza. La pobreza del debate político en nuestro país es tan abrumadora como alarmante, y pone de manifiesto hasta qué punto la calidad de la política y de muchos de quienes la ejercen deja que desear. En este sentido, la campaña ha dado de sí lo que se preveía: más de lo mismo, escandaleras a tutiplén, reproches sin cuento, sospechas por doquier, suciedad en todas las direcciones, o al menos en las más relevantes.


Bien es verdad que en este escenario de ruido, dominado por lo doméstico, hay matices, pero la coincidencia es total cuando se aprecia el sorprendente alejamiento que todas las opciones muestran hacia el tema europeo. Y esto, ¿a qué se debe?; ¿cuáles son las razones que explican esta, al parecer deliberada, voluntad de omisión de la temática europea como argumento central del debate y de la comunicación a la sociedad?. Abro este tema en el blog, porque me parece interesante y porque no lo tengo claro. Sin embargo, me permito sugerir tres razones que lo explicarían:


Primera. No se tiene nada que decir, bien porque no interesa o porque no se ha pensado claramente hacia dónde encaminar las propuestas que, desde la perspectiva estatal, puedan enriquecer la comunitaria.


Segunda. El peso de las cuitas locales, que deriva en una obsesión electoralista a corto plazo, es tan preeminente que impide ver más allá de los propios intereses partidistas a escala del Estado o de cada Comunidad Autónoma.


Tercera. Se parte de la idea de que es irrelevante lo que se proponga desde cada Estado, a la espera de lo que surja sobre la marcha en el Parlamento Europeo a partir de las alianzas que en él se puedan formar o del rumbo, incierto de momento, que en el futuro puedan imponer el Consejo y la Comisión.


Si esto es así, ¿qué Unión Europea estamos construyendo si el único órgano de representación realmente democrática – el Parlamento Europeo – se convierte en una especie de convidado de piedra, integrado por miembros que en una fracción nada desdeñable abandonan a regañadientes la política de sus países, o son incluidos en las listas a modo de mera compensación personal, para ser apenas unos comparsas difuminados, y con frecuencia silentes, en el hemiciclo de Estrasburgo, aunque, eso sí, magníficamente remunerados?.


En cualquier caso, una lástima, dada la importancia que este organismo tiene y que no se corresponde con la indiferencia que suscita y el alto nivel de abstención que provocan sus convocatorias electorales.


Paso de campaña electoral, pero de lo que sí estoy seguro es de que VOTARÉ. Y animo a hacerlo con la convicción de que merece la pena.



30 de mayo de 2009

Joseph Haydn (1732-1809): El músico del cielo


Hace años Gabriel García Márquez escribió en la prensa un artículo que hoy merece ser recordado. Comentaba con su expresividad habitual la sensación que tuvo cuando, al entrar en una tienda de música en la ciudad de Los Ángeles, oyó una melodía que de inmediato le cautivó. “Sentí encontrarme en el cielo, transportado a espacios nunca sentidos”: de este modo tan gráfico explicó el escritor colombiano su estado de ánimo al verse envuelto por las notas de una composición musical de Joseph Haydn. No mencionaba de qué obra se trataba, pero sí se le hacia familiar el inconfundible estilo de ese genio de la música, fallecido el último día de Mayo de 1809. Poco importa la composición de que se tratase, aunque me atrevería a afirmar que quizá los sonidos percibidos emitieran notas tan bellas como las que adornan cualquiera de sus Sinfonías, de sus Cuartetos, de sus Conciertos para piano o para trompeta, de las arias de sus óperas o alguna de las piezas que proporcionan esa fuerza inmensa al oratorio de La Creación, con fundamento considerada como una de las realizaciones más impresionantes y hermosas de la historia de la música.


Recordar a Haydn en el bicentenario de su muerte supone algo más que expresar la admiración por su talento y subrayar la vigencia inalterable de una música realizada en la segunda mitad del siglo XVIII, en la que coinciden genios que han de marcar con poderosa huella la evolución de la cultura musical hasta nuestros días. La obra de Haydn nos sitúa en la perspectiva de la profunda transformación instrumental que experimenta la música de la mano de los dos grandes maestros que desde Austria contribuyeron en mayor medida a engrandecer el periodo clasicista, abriéndolo a la modernidad del Ochocientos. A él le corresponde el mérito de la consagración de la Sinfonía y de la música de cámara como dos formas singulares de expresión que dieron lugar a movimientos de renovación que cobrarían en Mozart su plasmación más sobresaliente, enriquecida en éste además por la brillantez de sus óperas.


La relación entre ambos, estrecha y fecunda, cimenta las bases de una etapa cumbre a la que más tarde aludiría Johannes Brahms, cuando se consideró heredero del legado transmitido por ambos genios a los que Viena y Salzburgo han dedicado sendos museos que resumen muy bien el particular entorno en que se desenvolvieron. Escuchar a Joseph Haydn nos sitúa en una época y en un espacio que identifica a los europeos con lo mejor de su tradición cultural. Pues, ¿hay alguien que no se emocione al oir interpretar el “Von deiner Güt’, o Herr und Gott” de La Creación o descubrir, entre otras maravillas, la belleza del Cuarteto Emperador Op. 76, en cuyo segundo movimiento se inspiró el himno oficial de la República Federal Alemana?



Disfrútenlos








28 de mayo de 2009

Mercedes García Valcarce: Premio a la Solidaridad "Luis J. Pastor"


No son muchos los Premios que en España se conceden a la Solidaridad. Entre ellos, deseo destacar el que esta tarde se ha concedido en Valladolid a Mercedes García Valcarce, de Médicos sin Fronteras, otorgado por la Fundación de Arte y Cultura "Andrés Coello" en su tercera edición.


En el acto, muy concurrido, se han pronunciado las siguientes palabras sobre la homenajeada:


".....De prestigio avalado por una trayectoria muy dilatada, sus contribuciones a la causa solidaria, entendida como expresión de una entrega personal generosa y desinteresada, son de sobra conocidas pero es muy probable que nunca lleguen a ser suficientemente valoradas. Licenciada en Medicina y Cirugía por la Universidad de Santiago de Compostela, la labor profesional de Mercedes García Valcarce siempre ha estado asociada a la atención sanitaria en el ámbito de la pobreza en que aparece sumida una gran parte del mundo tropical. Esa sensibilidad hacia este tipo de escenarios le llevó a cursar un master en Epidemiología y Medicina y Cirugía Tropical, en el Instituto de Medicina Tropical Pedro Kouri de la Habana, para posteriormente ampliar su formación en esta misma línea de especialización en el Hospital General de Valencia. Desde comienzos de los noventa empezó a colaborar con Médicos sin Fronteras, organización en la que desempeñó tareas de asistencia sanitaria en los campos de refugiados de Darfur (Sudán) y en Somalia. Su actividad ha sido impresionante, ya que ha tomado parte activa en misiones humanitarias en Angola, Argentina, Darfur, Zambia, Somalia y en Karamoja, en Uganda. Asimismo en momentos de su vida ha trabajado también en el Centro Penitenciario de León y en proyectos de atención a inmigrantes para Médicos del Mundo y Proyecto Hombre.


Y seguramente su nombre hubiera quedado circunscrito a sus entornos de actividad y relación más inmediatos de no haber sido por el suceso ocurrido en Diciembre de 2007, cuando, trabajando como voluntaria en un proyecto de cooperación internacional en Somalia, fue secuestrada, junto a la enfermera argentina Pilar Bouza, cuando se dirigía a un poblado de ese país a pasar consulta. Tras una semana de cautiverio y una ardua negociación, ambas fueron liberadas. El hecho conmocionó al mundo y alcanzó la resonancia lógica de un acontecimiento que ponía al descubierto una vez más los riesgos en que se desenvuelve la labor humanitaria y asistencial de quienes dedican su vida a la atención de los desheredados en lugares marcados por la tragedia en sus más dramáticas y terribles manifestaciones.....".


En la fotografía, de izquierda a derecha, Andrés Coello, presidente de la Fundación, José Luis Alonso Ponga y Fernando Manero, miembros del Patronato, acompañan a Mercedes García Valcarce tras la entrega del Premio en el Palacio de Santa Cruz, de la Universidad de Valladolid



27 de mayo de 2009

Haití en el puente del Titanic

Nunca se habla de Haití en ningún sitio. Existe el país, pero como si no existiera. La pobreza alcanza en él dimensiones sobrecogedoras. Relegado a la parte occidental de la Isla de la Española, en el centro del Caribe, su historia resume todas las tragedias humanas. Sin paliativos. Deseo aludir en el blog a este mundo desconocido, que no puede ser ignorado y que sólo cabe interpretar desde la perspectiva de una solidaridad bien entendida. Un colega brasileño, de la Universidad Nacional de Matto Grosso, acaba de regresar de Haití y me envía este escalofriante testimonio, que le fue entregado por un grupo cultural de la ciudad de Gonaïves. Refleja la profunda crisis de una sociedad y la desesperación de sus gentes. Es un testimonio desolador. Algo real, algo que sucede, algo que no se puede desconocer.



"¿Quién ha dicho Titanic?.

¿Porqué nos viene a la memoria la imagen de un navío que desaparece para siempre sin que nadie pueda remediarlo?, ¿qué hemos hecho los haitianos para que eso suceda inevitablemente?.

La relación entre el barco que se hunde y nuestro país cada vez es más clara. No nos queda más remedio que aceptarla. Refugiados en los lugares más altos, los residentes en Gonäives observan cómo el agua sube inexorablemente hacia ellos…hasta anegar todo el país, abocado a la desaparición.

Si no es esta vez, será la próxima. Dentro de un día, de un año. Es un fin anunciado. Irremediable. Es ese sentimiento de pasajeros del Titanic el que habita en nosotros indistintamente..

Ya no es cuestión de cuándo hay que hacer (o rehacer) el equipaje para abandonar el barco. Incluso los más resistentes. Incluso los ancianos impotentes. Incluso los más arraigados en esta tierra. Pues justamente ya no queda tierra. Todo se va.

Todas las ciudades están amenazadas al mismo tiempo de desaparición. Mi querida Gonaïves, pero también Les Cayes, Jacmel, Petit-Goave, Cabaret, Port-au-Prince. Constreñidas entre la subida del océano a un lado y otro, las olas que rugen como inmensas avalanchas y lo entierran todo a su paso. Esa montaña que durante siglos hemos deforestado se ha convertido en una pista donde nada interrumpe los deslizamientos. Vienen a nosotros sin que podamos hacer nada, porque no somos nadie.

Es un descenso a los infiernos. Nosotros los haitianos hemos fracasado en todo. De hecho hasta en la existencia misma de nuestro país. Todos los proyectos que hemos emprendido en esta tierra han sido fallidos. Y, peor aún, la impotencia total. La dimisión absoluta. No sabemos que hacer. No sabemos hacer nada. ¿Qué será de nosotros?."

En Gonäives, 15 de Marzo de 2009


Nota: el Mapa reproduce una fotografia de satélite de la Isla de la Española, compartida por Haití y la República Dominicana. Se puede observar el alto grado de deforestación del conjunto, pero sobre todo de la parte haitiana, donde en los últimos 50 años ha desaparecido el 72 % de toda la cobertera arbórea. Un desastre ecológico impresionante. Un desastre en un pais cuya música cautiva al sumergirnos en los aires y sensaciones más auténticas de la negritud caribeña



24 de mayo de 2009

Israel prohíbe el Festival Palestino de Literatura


No tendrá lugar según el programa previsto. Que nadie espere brizna alguna de piedad, comprensión y respeto hacia la cultura del excluido en ese mundo de humillación y expolio constante en que se ha convertido lo que siempre se conoció como Tierra Santa. La prensa española no dice nada, o al menos yo no le he visto. Nada dice porque el tema resulta ya incómodo y puede perturbar en demasía al siempre irritado Gobierno de Tel Aviv. Tampoco importa mucho que el Evento, como se ve en el cartel, esté auspiciado por la UNESCO o por el British Council. Lo importante es que no crezca la hierba, que los brotes verdes se sequen, que la desolación no pare en el yermo territorio y en la mente atormentada del pueblo palestino, para el que el simple acto de respirar y recibir la luz del sol ha acabado siendo un lujo.


La policía del Estado de Israel ha cerrado el Teatro Nacional Palestino en Jerusalén-Este, es decir, en el sector árabe de la ciudad para impedir la celebración del Festival Palestino de Literatura, cuyo comienzo estaba previsto para el 23 de Mayo. Según The Guardian, antes de que comenzaran los actos previstos la policía ha decidido cerrar el teatro, argumentando que se trataba de una manifestación de carácter político, ligada a la Autoridad Nacional Palestina. Sí, han leído bien, no se atribuye tamaña fechoría a Hamás, el implacable enemigo a destruir y el origen y pretexto de todos los males que aquejan a ese Estado, sino del Gobierno palestino, dirigido por ese hombre, Abu Mazen, con el que dicen querer llegar a todo y que ha alcanzado con los israelíes niveles de sumisión rayanos en la miseria y la vergüenza. Es una práctica habitual, el pan nuestro de cada día: este mismo mes, hace apenas unos días, la policía de Israel ha cerrado un Centro de Prensa que habia sido instalado para atender la visita de Benedicto XVI.


Prohibido un encuentro en el que se daban cita intelectuales árabes, europeos y norteamericanos de prestigio, y nada sospechosos de querer atentar contra nadie, ha sido el Centro Cultural francés de Jerusalén el encargado de acoger la iniciativa, que ha ratificado su emblema de cabecera: “Enfrentar el poder de la cultura a la cultura del poder”. Es una conocida expresión de Edward Said, que a menudo visita España, imparte clases en la Universidad Carlos III, y simboliza ese núcleo brillante de la intelectualidad palestina que no se resigna a la humillación, al asedio, al expolio y a la muerte. ¿Dónde estás los límites a tanto atropello e ignominia?. ¿Hasta cuándo se va a tolerar el que sin duda se ha convertido en el comportamiento más brutal ejercido contra una comunidad en el mundo de nuestros días?.

23 de mayo de 2009

Serrada: cuando la cultura grande dignifica a los espacios pequeños


Un año más la villa de Serrada vuelve a mostrar que es algo más que un modesto núcleo de población situado en la vasta llanura que se extiende al Sur del Duero en la provincia vallisoletana. Aludí el año pasado a ese evento y lo vuelvo a hacer de nuevo para dejar testimonio fehaciente de un fenómeno cultural que llama la atención de propios y, sobre todo, de extraños. Y es de justicia que así sea porque la cita que anualmente convoca a gentes del arte y de la cultura de toda España se ha convertido en un punto de referencia donde no es el tamaño del lugar lo que importa sino lo que motiva el encuentro, la forma de llevarlo a cabo, las palabras que en él se vierten, la categoría de los galardonados.


Dieciocho años de tradición avalan la experiencia, y, a decir verdad, no son pocos en estos tiempos en los que el relumbrón sólo sobrevive allí donde hay escala y dinero suficientes. No es éste el caso. Los recursos son limitados, poco más de mil habitantes dan para lo que dan, el apoyo de las instituciones de mayor envergadura (Junta y Diputación) brilla por su ausencia, y sólo el patrocinio de una Residencia de Mayores y de una entidad de crédito respaldan la iniciativa, que el Ayuntamiento asume y pone en práctica con más ingenio y voluntad que peculio. Es lo que hay, imaginación y entusiasmo, y hay mucho. Significa la continuidad de la idea potenciada por quien ha sabido identificar al pueblo con la cultura como un símbolo permanente de su personalidad. Ya no es alcalde, pero la imagen, la huella y el entusiasmo de Luis Alonso Laguna, compañero nuestro en la blogosfera, siguen vivos y lozanos como en los mejores tiempos. Su sucesor, José Antonio Alonso Gago, mantiene esta línea con la misma ilusión.




En un ambiente cada vez más concurrido, allí me encontré de nuevo con él disfrutando de su conversación y de su amistad, mientras admirábamos el plantel de quienes han sido reconocidos con los Racimos 2008. Y la nómina no es en absoluto baladí: Marina Núñez (Pintura), Angel Camino (Escultura), Maria Valverde (Cine), Jordi Rebellón (Teatro), Happening (Música), Rubén Abella (Literatura), Agustín Agudo (Arquitectura), Francisco Javier Heras (Fotografía), Grupo de Excavaciones del Yacimiento vacceo de Pintia (Racimo de Honor). Ahí es nada cuando de reconocer la calidad se trata. Es la cultura plasmada en el universo presuntamente indiferenciado de los espacios pequeños. ¿Y por qué sólo ha de materializarse en los espacios grandes?. ¿No habiamos quedado en que también "small is beautiful"?



El acto estuvo amenizado por una pareja de actrices cómicas, de gran talento y expresividad. No recuerdo el nombre, pero sería justo que en adelante éste figurase en el Programa con el que se da a conocer la convocatoria. Siempre se debe dejar constancia explícita de quien se esfuerza con su trabajo y con su ingenio. Y, desde luego, estas dos mujeres lo tuvieron.


Imágenes: Centro Cívico de Serrada, lugar de celebración; Agustin Agudo, buen amigo y colega, amén de excelente arquitecto; Jordi Rebellón, conocido actor, cuya interpretación del alcalde de Fargo (Huesca) en Televisión Española me pareció espléndida.



21 de mayo de 2009

Viñetas que invitan a pensar: envidiar es sufrir


Aunque sea un retrato conocido, siempre impresiona cuando se contempla. Es obra de Théodore Géricault, maestro del romanticismo pictórico francés, que la realizó en 1822, y se encuentra en el Museo de Bellas Artes de Lyon. Hay catálogos que la identifican simplemente con el título de La Loca, pero en realidad el que le dio el pintor es “La monomane de l’envie”, la loca de envidia. Pocas imágenes como esa reflejan lo que supone esa actitud ante las personas y ante la vida. La monomanía, la obsesión, que llevan o pueden llevar al delirio.


Cornelivs ha escrito un post sobre este tema, que me da pie a completar algunas de las numerosas y atinadas interpretaciones que él hace sobre la definición de la envidia. Añado una que me parece fundamental y que está en la clave del gran riesgo que entraña. Y es que la envidia sólo hace daño a quien la tiene, sólo perjudica a la persona que siente hacia otra los achares y celotipias que la devoran. Es una conducta, pues, siempre insana, (¿qué es eso de la envidia sana?) que, por lo que dicen los psicólogos, deriva en obsesiones que conducen a esa monomanía denunciada con enorme realismo en el cuadro que nos ocupa.


Mas no es necesario recurrir a la Psicología para darse cuenta de ello. Sería suficiente con echar un vistazo a los numerosos testimonios que la historia, el cine y la literatura nos ofrecen para darse cuenta de los riesgos que acompañan a esa irracionalidad, que muchos conciben como la cara oculta de la competitividad que enfrenta, divide y tensiona a los seres humanos.


Las fábulas de La Fontaine la describen con sencillez y dureza a la vez, resalta desgarrada en las tragedias de Sófocles y cobra violencia y crueldad en textos memorables de Shakespeare o Stendhal. Pero ya que esta entrada me ha venido inspirada por el ilustre jienense, que deleita la blogosfera con su fascinación por Roma, simplemente le recordaría lo que la envidia supuso para Rómulo, cuando le llevó a quitar la vida a su hermano Remo, por más que ello no restase un ápice a la contribución que este tuvo en la fundación de la ciudad que baña el Tévere.